Hacker y ciberdelincuente no son lo mismo, aunque con frecuencia se confundan.
DIFERENCIAS ENTRE HACKER Y CIBERDELINCUENTE
Un hacker es una persona con conocimientos técnicos avanzados cuyo objetivo principal es identificar, analizar y reportar fallos de seguridad en sistemas informáticos. Su labor se orienta a prevenir riesgos, mejorar la protección de la información y fortalecer la seguridad digital.
Por el contrario, el ciberdelincuente aprovecha esas mismas vulnerabilidades para obtener un beneficio propio. En lugar de corregir los fallos, los explota para causar daño, obtener información o generar ganancias ilegales.
VÍCTIMAS POTENCIALES
Los ciberdelincuentes pueden afectar a grandes empresas y a pequeñas y medianas organizaciones, pero también a cualquier ciudadano. Las personas naturales son un objetivo frecuente, especialmente cuando no cuentan con medidas básicas de seguridad digital.
MOTIVACIONES DEL CIBERDELINCUENTE
Las razones que impulsan a un ciberdelincuente pueden ser diversas. En algunos casos, buscan superar retos técnicos o demostrar habilidades avanzadas. En otros, el principal motor es el beneficio económico, identificando vulnerabilidades para luego explotarlas.
También existen motivaciones ideológicas, orientadas a generar impacto o difundir mensajes, así como motivaciones personales como la venganza, que buscan dañar la reputación de una persona u organización o sacar provecho a su costa.
CÓMO ACTÚAN LOS CIBERDELINCUENTES
Los ciberdelincuentes utilizan una amplia variedad de herramientas tecnológicas. Sin embargo, el error humano sigue siendo la principal puerta de entrada para la mayoría de los ciberataques.
Una de las técnicas más comunes es la ingeniería social, que consiste en manipular a las personas para que entreguen información sensible de manera voluntaria, sin darse cuenta del engaño.
ROBO DE CREDENCIALES
El robo de credenciales permite a los atacantes suplantar identidades y acceder a cuentas bancarias, correos electrónicos o redes sociales. Para obtener estas credenciales, emplean diferentes métodos como el phishing, los ataques de fuerza bruta, la recopilación de información pública mediante OSINT y el uso de keyloggers.
CHANTAJE Y EXTORSIÓN
Otra estrategia frecuente es el chantaje y la extorsión. Los atacantes obtienen información personal para ejercer control sobre la víctima, utilizando correos electrónicos, redes sociales o perfiles falsos. En muchos casos, recurren a programas maliciosos para recopilar la información necesaria.
USO DE MALWARE
El malware es una de las herramientas más utilizadas por los ciberdelincuentes. A través de software malicioso, buscan obtener control total o parcial de los dispositivos de las víctimas. Entre los tipos más comunes se encuentran los troyanos, gusanos, ransomware, spyware, rootkits y adware.
ATAQUES DE DENEGACIÓN DE SERVICIO
Los ataques de denegación de servicio tienen como objetivo colapsar un sistema o recurso hasta volverlo inaccesible. Para ello, los atacantes pueden infectar múltiples equipos y controlarlos de forma remota.
Estas acciones suelen apoyarse en botnets o redes de equipos comprometidos, también conocidas como redes zombie, que ejecutan ataques coordinados contra un mismo objetivo.
Fuente:
https://www.osi.es



